LOS NIÑOS DE LA NUEVA ERA 

Son  niños como cualquier otro y por tanto, se comportan como tales.  Tienen las mismas necesidades de un niño común, ya que necesitan afecto, tiempo, atención, amor, tienen berrinches, travesuras, se divierten y juegan intensamente

Entonces ¿qué les hace diferentes a estos niños?

 Son extremadamente sensibles y con una gran agudeza sensorial para  percibir su entorno de forma sutil,  actuan con precaución ante los extraños, sienten inseguridad y ansiedad cuando es tratado con falta de amabilidad o con rudeza.  Utilizan un lenguaje claro y directo. Ellos piden lo que necesita "mamá háblame más bajito porque gritas mucho", "papá, no regreses a casa tan enojado porque necesito estar feliz"

Dicha sensibilidad les lleva a comportarse de manera diferente a los niños de generaciones pasadas. Es un niño con una mayor agudeza sensorial, puede aprender más rápidamente y mejor, además es poseedor de una conciencia divina, la cual facilita la creatividad en diversas áreas.

Tienen una aguda percepción ante las injusticias o el dolor de las personas, animales o situaciones mundiales, parecen preocuparse mucho por temas sociales, familiares, incluso agobiarse por cuestiones existenciales. Les interesa mucho el universo y los animales, quizás porque se encuentran ante la inmensidad de algo que intuyen importante.

Su creatividad y conciencia espiritual es sorprendente, de repente nos encontramos con que preguntan cosas que nosotros jamás nos hubiéramos cuestionado y profundizan tanto en un tema en tan poco tiempo que, padres y maestros dan cuenta de la extrema inteligencia y sensibilidad que demuestran ante tales inquietudes.

Tienen mucha energía.  Esa energía dirigida hacia su interior, les hace crear: inventar historias, preguntas, juegos, idear un futuro, crear ilusiones. Y dicha energía expresada hacia fuera, les da la oportunidad de buscar hasta encontrar su sitio. Hay niños que son tan inquietos que los padres y docentes ya no saben qué hacer con ellos, no tienen el suficiente espacio para ser.

 ¿Cómo orientarlos?

En mi trabajo como psicóloga infantil,  me he encontrado múltiples casos de niños de 5 a 12 años que, tras pasar por conflictos en la familia y en el colegío, provocando regaños y dolores de cabeza a padres y docentes, encuentran su lugar en el arte, la ciencia o algún deporte.

Su enorme sensibilidad les facilita a su vez, la posibilidad de tener experiencias extrasensoriales tales como percibir Seres de Luz y angelicales, personas ya fallecidas, tener una aguda intuición, así como desprendimientos y/o sueños premonitorios los cuales les generan gran ansiedad y miedo, etc.

Dadas las características citadas, estos niños poseen un enorme poder personal que los hace líderes dispuestos a hacerse cargo y tomar el mando de diversas situaciones. Para expresar su poder personal, necesitan padres y profesores que sepan contenerlos y dirigirlos hacia un propósito superior y sobre todo que los escuchen y reciban con el corazón abierto.

 Mariló Vélez (Psicóloga Clínica, especialista en Infantil y Adolescencia)

http://www.PsicologiaMariloVelez.com