Una preciosa historia sobre el equilibrio de DAR  y RECIBIR…El Universo confabula constantemente en ofrecernos aquello que necesitamos…quizas podemos dar algo para que las futuras generaciones puedan beneficiarse de nuestro trabajo cuando ya no estaremos vivos aqui…y no poder seguir disfrutando de todo aquello que el mundo nos ofrece …
Cuando nos hayamos ido a otro lugar, para seguir nuestro camino…quedará ese  precioso regalo que  disfrutaran las futuras generaciones por llegar para vivir su tiempo en nuestro planeta llamado Tierra…
Os ofrezco esta preciosa historia anónima con mucha profundidad…

Un anciano muy pobre se dedicaba a sembrar árboles de mango…Alguien le dijo:

— ¿Cómo es que a su edad se dedica a plantar mangos?  ¡Tenga por seguro que no vivirá lo suficiente para consumir sus frutos!

El anciano respondió apaciblemente:

—Toda mi vida he comido mangos de árboles sembrados por otros.  ¡Que los míos rindan frutos para quienes me sobrevivan…

 “Ofrecer nuestro trabajo

a quien no conocemos es un acto de amor”

Habitamos un Universo espléndido en el que todo y todos tienen algo que ofrecer.

 Los árboles dan, los ríos dan, la tierra da, el sol y la luna y las estrellas dan.  ¿De dónde, pues, esa ansiedad por tomar, recibir, amasar, juntar, acumular, sin dar nada a cambio? 

“Dar lo mejor de ti,

aunque sea solamente amor”

Todos podemos dar algo, por pobres que seamos.  Podemos ofrecer pensamientos agradables, dulces palabras, sonrisas radiantes, conmovedoras canciones, una mano firme y tantas otras cosas que alivian a un corazón herido.

Más que dinero, lo que el mundo necesita es amor… y simpatía…

“Amar es dar

aunque no estés vivo para poder recibir”…

Dra. Marilo Velez. Lemuriana. Psicóloga Clínica/ Psicoterapeuta/Reiki

www.PsicologiaMariloVelez.com

LAKSMI, diosa hindú de la BUENA FORTUNA Y LA ABUNDANCIA, del amor y la belleza, de la flor de loto y la fertilidad, muy adorada en la India…Garantiza el bienestar y la prosperidad a los humanos en la tierra y la obtención de ABUNDANCIA TANTO MATERIAL COMO ESPIRITUAL… Laksmi es la encarnación de la belleza, gracia y encanto. Su nombre es equivalente a la riqueza material…Representa la meta vital de todo ser: la prosperidad espiritual y material. Los altares dedicados a Laksmi están cargados de aceite, leche y flores, ya que es voluble y se deja convencer fácilmente por los apasionados devotos, con tiernas palabras y ofrendas suntuosas.